Frente a esta incertidumbre, muchas organizaciones recurren a seguros de riesgo político para proteger sus inversiones extranjeras. Estos seguros cubren situaciones como expropiación, violencia política y cambios en las normativas gubernamentales que obliguen a las empresas a abandonar un país. También cubren riesgos como la interrupción de actividades empresariales y la falta de convertibilidad de divisas. Sin embargo, en México, las empresas deben contratar estos seguros a través de compañías aseguradoras locales, ya que la legislación local no permite la compra de pólizas en mercados externos.