De cara a los próximos meses, la atención de los inversionistas se centra en la posible aprobación de marcos regulatorios en Estados Unidos, como la Ley CLARITY, y en la expectativa de una Reserva Federal (Fed) más flexible hacia la segunda mitad del año. Por ahora, el mercado avanza sin prisas, priorizando la convicción a largo plazo sobre la volatilidad inmediata.