En diciembre pasado, la Cámara de Diputados aprobó dictámenes que modifican las características de las monedas de 10 y 20 pesos, como parte de una modernización del sistema monetario. En el caso de la moneda de 10 pesos, se avaló el uso de acero recubierto de níquel con tres objetivos centrales: reducir costos de producción, mantener la durabilidad y conservar sin cambios la forma, tamaño, canto y diseño.