

El esgrimista queretano Máximo Azuela comparte su trayectoria, logros internacionales y la disciplina que lo mantiene entre los mejores, rumbo al alto rendimiento / Foto: Joaquín M. Lee
En entrevista, Máximo Azuela nos comparte los retos, aprendizajes y motivaciones que lo mantienen entre los mejores esgrimistas del mundo
Con 19 años de edad, Máximo Azuela compite entre la élite mundial de la esgrima. Con disciplina, respaldo familiar y una preparación integral que combina lo físico y lo mental, el joven atleta traza una ruta firme hacia los Juegos Olímpicos, mientras construye una historia que conecta deporte, identidad y propósito.
Isaac Hernández (IH): Tres palabras con las que te definirías:
Máximo Azuela (MA): Felicidad, empatía y trabajo.
IH: ¿Cómo te nace esta pasión por la esgrima?
MA: Realmente inicié el deporte de la esgrima por mi hermano mediano. Probé varios deportes, pero al final me encantó la esgrima, actualmente llevo 14 años entrenando.

IH: ¿Puedes contarnos un poco de los logros que has tenido a lo largo de tu trayecto?
MA: Claro, yo creo que uno de los principales logros es quedar segundo en una copa juvenil. Mi logro personal es entrar al ‘segundo día’, que es pertenecer a los mejores 64 esgrimistas del mundo y ser uno de los pocos mexicanos que pertenecen. Realmente es una emoción muy grande y algo de lo que estoy orgulloso de lograrlo y más que orgulloso estoy feliz.
IH: ¿Cómo llegas a pertenecer?
MA: Tengo un trabajo detrás muy bueno, con entrenadores y psicólogos, que realmente me han sacado adelante. También a nivel nacional, estoy en primer lugar del ‘ranking’ juvenil (sub-20) y primer lugar en ‘ranking’ categoría sénior (libre) que es para calificar en Juegos Olímpicos.
IH: Prepararse para unos Juegos Olímpicos también se puede relacionar con la forma en que te diriges en la vida. ¿Cómo lo relacionas?
MA: Mi vida consta de la esgrima, en la escuela, en el trabajo y otras actividades. Todo depende de mi día a día. Realmente tengo un trabajo muy preparado con mis entrenadores y psicólogos para poder llevar un día a día con esgrima que se divida bien y tener una vida normal.

IH: ¿Qué pasa por tu mente antes de entrar a competencia?
MA: Demasiadas cosas. Mi familia es charra. Realmente todo eso se va uniendo a mi preparación para poder llegar a una competencia previa nacional o internacional. Entonces, realmente tengo una preparación psicológica, porque eso es muy importante para llegar a alto rendimiento.
Por eso, previo a una competencia, una o dos horas realmente pienso en mi familia, en el apoyo que me dan, a mis patrocinadores, estar en el momento y sentir que puedo llevar a México en alto… y eso es lo que más me motiva.
IH: Has conseguido muchos logros y has llegado muy lejos desde que iniciaste. ¿Cuáles son los principales retos personales y profesionales?
MA: El reto más importante en mi vida que he logrado, es estar entre los primeros cinco del mundo. Llevo actualmente dos años y medio viviendo en Italia, preparándome para participar en los próximos Juegos Olímpicos.
IH: ¿Cómo es la interacción con tus entrenadores?
MA: Mi entrenador me dijo “vas a entrar en el top 5 en la tabla general”, me dijo “confía en ti, confía en mí’, y ahora me encuentro entre esos cinco mejores. Me llena de emoción, de empatía… de decirle a todos los mexicanos que sí se puede, y lo que más me gusta es que puedo motivar a jóvenes esgrimistas.
IH: Para aquellos y aquellas jóvenes que inician en el esgrima, ¿cuál ha sido el aprendizaje que más te costó aprender, pero que actualmente es el que más valoras?
MA: Realmente, el aprendizaje que más me costó aprender fue hacer el deporte algo de familia. Cuando me empezó a ir muy bien, tuve una relación muy buena con mi familia. Mi mamá siempre estuvo ahí, al pendiente de mis competencias. Mi papá siempre (ha estado) preguntándome cómo voy y cómo me siento, y como mi hermano sabe un poco más de esgrima, me pregunta cómo me siento en combate y después de una competencia. Todo eso es muy importante. La primera felicitación o palabras de aliento que recibo después de una competencia es de mi familia.

IH: Si no te hubieras dedicado al esgrima, ¿qué estarías haciendo en este momento?
MA: Yo creo que sería charro. Mi papá y mi hermano están más enfocados en la charrería. Ambos trabajan, pero también toman tiempo para esto. Me encanta montar a caballo, me encanta todo lo que conlleva este deporte y, si no fuera esgrimista, me dedicaría a ese deporte.
IH: Más allá del esgrima y lo relacionado con el tema de la charrería, tienes otros productos, Puros Casa Abado Querétaro y Cerveza Nueve Suertes. ¿Qué más nos puedes decir de ambas marcas?
MA: Bueno, como ya vieron, yo soy muy apegado a mi familia, entonces realmente abrimos nuestro primer producto que es la cervecería Nueve Suertes. Es una cerveza que nace de la unión de la charrería con la cerveza artesanal.
IH: ¿Cómo inicia el proyecto?
MA: Todo inicia por mi hermano mayor y su esposa. Ellos vivían en Zacatecas, ahí empezaron con la idea, y mi hermano (el mediano) y yo pudimos concluirlo. Somos muy felices con el proyecto.
IH: Con Casa Habano, ¿qué nos puedes decir?
MA: El proyecto inició con mis primos, ahí vamos y estamos luchando. Son productos que reflejan la importancia de la familia para nosotros y cómo nos gusta luchar por nuestros proyectos.
IH: Para que la gente te conozca más allá de la esgrima y cómo es tu día a día. ¿Qué tipo de música escuchas?
MA: Escucho mucha banda y reguetón, pero también suelo escuchar a Pedro Infante.
IH: En tus pocos ratos de ocio, ¿qué películas sueles ver?
MA: Mi película favorita, como dice mi nombre Máximo, es la de ‘Gladiador’. Siempre que tengo tiempo para verla, lo hago. También ‘Son como niños’.
IH: Ahora viviendo en Italia, pruebas distintas comidas, pero ¿cuál es tu favorita?
MA: Sigue siendo mexicana. (Como) unos buenos tacos y mi vida se alegra.
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