El movimiento del buque representa un nuevo golpe para el gobierno cubano, que enfrenta una de las peores emergencias eléctricas y de combustible de los últimos años. Durante semanas, registros marítimos internacionales mantuvieron a Cuba como destino final del cargamento; sin embargo, el trayecto cambió y actualmente la embarcación aparece bajo la categoría “for order”, utilizada cuando un barco permanece a la espera de nuevas instrucciones.