Para construir sus simulaciones, el economista combina más de 50 variables, entre ellas el ranking FIFA, el Producto Interno Bruto per cápita, la población, la tradición futbolística, el rendimiento reciente de cada selección, las condiciones climáticas y la localía. Con estos elementos ejecuta miles de escenarios que permiten identificar tendencias difíciles de detectar únicamente mediante la experiencia o la intuición.