Es por ello que, en concordancia con el compromiso del alcalde, el Código de Ética de los Servidores Públicos y en el entendimiento de que no basta con enunciar valores y principios redactados en un código si éstos carecen de aplicación, seguimiento, observancia y posibilidad de reclamo social, se ha decidido crear el Comité de Ética, como el órgano responsable de vigilar la observancia de los valores plasmados en dicho Código.