Este reconocimiento no es un hecho aislado, sino el resultado de un riguroso proceso de evaluación. Dicho análisis se enfocó en la validación de condiciones laborales favorables, abarcando mucho más que la infraestructura física de las oficinas. La certificación contempla factores organizacionales críticos, protocolos de prevención de riesgos y la adopción de prácticas que inciden directamente en la salud física, mental y social de los colaboradores. De esta manera, se busca consolidar estándares de dignidad, seguridad y desarrollo integral para las y los trabajadores del municipio.