El panorama digital de 2025 confirma una tendencia irreversible: las redes sociales y las aplicaciones móviles son los núcleos principales del tiempo de consumo global. Con más de 5,200 millones de personas conectadas a estas plataformas, cifra que representa el 64% de la población mundial, la competencia entre gigantes tecnológicos ha evolucionado. Ya no se trata solo de captar descargas, sino de maximizar la permanencia, el engagement y las vías de monetización.