La adopción de herramientas digitales ha transformado la operación de miles de pequeños negocios en México, que hoy utilizan la tecnología como un recurso clave para administrar, vender y comunicarse con clientes y proveedores. En este contexto, el teléfono celular se ha consolidado como el principal centro de operación.
De acuerdo con información del INEGI, el 86.2 % de las pequeñas empresas cuenta con computadora y el 82.1 % tiene acceso a internet. Estos niveles de conectividad han permitido mejorar la administración interna, el control de inventarios y la relación comercial, especialmente en negocios locales que anteriormente dependían de procesos manuales.