Desde entonces, sus aeronaves han cruzado montañas, selvas, desiertos y mares para llevar auxilio a comunidades incomunicadas, trasladar enfermos en situaciones críticas, distribuir vacunas y medicamentos, combatir incendios forestales y participar en operaciones de rescate. “Por eso, la Fuerza Aérea Mexicana no es una institución distante, es una institución cercana, profundamente arraigada en el sentir popular”, agregó.