Durante la audiencia, el histórico líder del Cártel de Sinaloa, de 76 años, recibió la pena máxima prevista por los cargos que aceptó en 2025, entre ellos conspiración para delinquir, dirigir una empresa criminal y traficar durante décadas con cocaína y fentanilo hacia territorio estadounidense. Como parte del acuerdo alcanzado con el Departamento de Justicia, evitó que la fiscalía solicitara la pena de muerte, aunque la legislación establecía de forma obligatoria la prisión de por vida.