El alcalde destacó la relevancia de esta infraestructura hidráulica que, en su momento, se posicionó como la más importante de la Nueva España. La edificación fue liderada por el benefactor de la ciudad, Don Juan Antonio de Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Águila. Su ejecución no solo resolvió la necesidad de suministro de agua potable, sino que consolidó a la ciudad como un punto estratégico durante la época colonial.