Desde que llegó a San Juan del Río en 2009, Tania Ruiz ha construido una trayectoria que cruza la iniciativa privada, la participación política y el servicio público. Su historia tiene un hilo conductor: escuchar, trabajar y hacer que las cosas sucedan.
Revista Perfiles (RP): Hacía falta un perfil femenino en este estado y que vaya como puntera, como puntero, en las mesas de discusión, en el círculo rojo, y mucha gente en el grupo político confía en ti. ¿Cómo te sientes?
Tania Ruiz (TR): Yo me siento muy feliz. La verdad es que el trabajo habla por uno y es parte de lo que creo que ha sido mi vida: el trabajo. ¿Sabes qué es lo más importante? Lo disfruto mucho.
RP: Estás caminando y socializando en San Juan del Río, ¿qué has encontrado?
TR: Hemos caminado San Juan del Río desde que llegué en 2009. Yo creo que he encontrado esta falta de escucha. Mucha gente pide ser escuchada; eso hace falta, porque a veces somos muy dados a hablar, hablar y no escuchamos las necesidades.
RP: Como empresaria y política, ¿a qué te has enfrentado?
TR: Como empresaria, nos enfrentamos a un desafío de buscar cierta estabilidad, que los negocios siempre vayan bien.
Como política yo diría a las amistades y a las no amistades. Yo creo que cuando uno empieza a participar en la política es cuando puedes darte cuenta realmente cómo es este juego de estar en política.
RP: En este recorrido por San Juan del Río, ¿qué necesidades has encontrado en las comunidades y qué consideras que hace falta para atenderlas de manera efectiva?
TR: Yo creo que todas nuestras comunidades requieren de mucha atención, pero también necesitan de mucha comunicación.
Hoy nos damos cuenta de que se les llega a prometer muchas cosas en las comunidades y cuando regresas después de muchos años a muchas de ellas, te das cuenta de que lo que hacía falta es explicar de una mejor manera cómo es que las cosas pueden suceder.
RP: Te ubican como una mujer empresaria, una mujer que es de San Juan del Río, como política, pero también te ubican en el grupo político PRI. ¿Qué le dices a esas personas en el PRI y en el PAN? ¿Cómo va a estar esa situación?
TR: Yo te puedo decir que mi grupo político es San Juan del Río.
Esa es Tania. Esa es la Tania que siempre he sido desde que yo llegué a vivir a San Juan del Río. Sí participamos en su momento y estoy muy feliz de haberlo hecho, de haber participado en esa época con varios compañeros que hoy siguen militando en el PRI.
RP: Has caminado de cerca con el alcalde y has conocido las necesidades de San Juan del Río desde el territorio. En este contexto, ¿ves una oportunidad para ti y te planteas participar en la próxima elección?
TR: Yo creo que falta tiempo para poder hablar de una candidatura. Siempre lo he dicho: del plato a la boca se cae la sopa y hay que esperar los tiempos que sean los tiempos adecuados para poder decirte qué sería lo que yo haría.
Por ahora, te puedo decir que lo que hoy estoy haciendo es hacer las cosas bien, como las sé hacer, como me enseñaron mis padres a hacer las cosas; en la vida, como mamá, como empresaria, como hija y como amiga.
Me ha dado la oportunidad de entender la vida misma y es la manera en cómo yo hago y vivo mi vida, haciéndola y viviéndola intensamente.
RP: Vienes de la cultura del esfuerzo.
TR: Vengo de la cultura del esfuerzo, pero del esfuerzo real. No nada más de la cultura del esfuerzo, sino también de saberle dar a nuestro estado lo que también hemos podido recibir. Esa es Tania, la que siempre ha participado, ha recibido y ha dado.
RP: ¿Qué enseñanzas de tu familia llevas contigo y han marcado la mujer que eres hoy?
TR: Mucho trabajo, mucha disciplina y mucho respeto. Yo creo que son de las cosas que más puedo tener presente de ambas familias: la paterna y la materna. Gente de mucho trabajo, gente de amor por su estado y gente de amor por su gente.
Mi abuela, maestra toda su vida. Tengo la fortuna de que todavía vive mi abuelita, de 103 años, y eso es lo que me deja. Que el amor que la familia le da a lo que hacemos y a lo que damos es lo que hoy mantiene ese respaldo de poder voltear atrás y decir: qué bien lo hicieron.
RP: ¿Una frase que te mueve?
TR: Hacer que las cosas sucedan.
RP: Hoy estás trabajando desde la Dirección de Proyectos Regionales, pero también has hablado de sueños y aspiraciones. ¿Qué lugar ocupa la Presidencia Municipal dentro de esos planes?
TR: Las aspiraciones que, hoy, las mujeres tenemos, la oportunidad de ver hacia un futuro, son las de hacer cada día mejor las cosas. Si las oportunidades se dan para poder estar en cualquier puesto, qué mejor que hacerlo como lo sabemos hacer.
RP: Si escuchar a la gente es uno de los puntos que consideras fundamentales, ¿cómo debería traducirse esa escucha en la manera de hacer Gobierno?
TR: Yo creo que hoy no es tiempo de hablar de propuestas.
La propuesta de una congruencia en el ser y en el hacer es lo que cualquier servidor público tiene que llevar a cabo. Cuando no escuchas, no haces lo que la gente quiere que hagas.
Yo creo que la comunicación se convierte en el factor más importante de cualquier política pública. Para poder decidir en un proyecto presente o en futuro, o en el pasado también, aprender de los errores que uno puede cometer en el pasado, es tomar la decisión de que lo que hagas, hazlo hoy; no dejes pendientes para mañana.
El poder participar hoy en esta maravillosa oportunidad del servicio público nos permite soñar, siempre seguir haciendo las cosas bien por lo que nos apasiona.
RP: Desde la Dirección de Proyectos Regionales, ¿qué has encontrado que está frenando la atención de las necesidades de la gente y qué es lo que más te cuesta trabajo enfrentar?
TR: Yo creo que muchas veces lo que a mí en lo particular me ha tocado enfrentar, es un tema de no acción. A veces dejamos pasar mucho tiempo para decirle a una persona si es sí o si es no.
Yo creo que esa es la parte donde a mí, en lo particular, a veces por mi forma de ser, entro en un “¿se puede o no se puede?”. Si no se puede, hay que decirle a la persona que no.
Esta parte te diría yo que es la que más me cuesta un poco de trabajo entender, porque a veces, como gobiernos estatal, federal y municipal, tardamos a veces años en darle una respuesta a una gente.
A la gente, no los que luego estamos en este círculo rojo, o en este trabajo del servicio público, sino a la gente de a pie, a la gente que hace su día normal, él no sabe si es el Gobierno federal, si es el Gobierno estatal o el Gobierno municipal, pero él pide que se le resuelvan las cosas.
Entonces yo creo que esa es la parte que a mí a veces me desespera un poco: el no tener como equipo que somos, del ámbito que sea, la capacidad de poder explicar bien a la gente qué sí y qué no podemos hacer y resolver.
RP: ¿Te duele esa burocracia que tenemos todavía?
TR: Sí, mucho. En parte, por la familia de la que vengo, la educación que he tenido con la fortuna de tener a mis padres; esa es la parte donde a mí me enseñaron a hablarte de frente, decirte si se puede o no se puede.
Esa es la parte donde hoy tengo esta oportunidad de caminar con esta nueva encomienda que tenemos. Los proyectos que se quedan en el tintero, de quien vengan, son los que hay que analizar si con un trabajo más profundo pueden llegar a ser una realidad.
RP: Hemos hablado de tu faceta política, pero hay una parte de tu trayectoria que también te define: tu trabajo con los bomberos. ¿Por qué esta causa se volvió tan importante para ti y qué legado te gustaría dejar ahí?
TR: Tengo 10 años. Este año cumplo 10 años (desde) que entré al Cuerpo de Bomberos de San Juan del Río. La verdad es que voltear, y ya no hablo de voltear hace 50 años, voltear a lo que son, lo que ha cambiado el Cuerpo de Bomberos de 10 años para acá, me da mucha emoción y mucha tranquilidad saber que eso pudiera llegar a ser uno de los legados que de mi persona pudiera yo dejar en mi vida: haber hecho que las condiciones de la vida de un bombero en el municipio de San Juan del Río cambiaran abismalmente.
Hoy tienen seguridad social y hoy tienen un salario digno. Quisiera que fuera el doble, yo. Hoy te hablo de que un bombero gana 14 mil pesos, de 11 (mil) a 14 mil pesos, y la verdad (es que) para la chamba que hacen, yo creo que hay que trabajar mucho en dignificar ese salario.
RP: ¿Cómo llegas? ¿Cómo te involucras? ¿Por qué?
TR: Me invita el jefe Pesquera en el 2016 a ser parte de… Bueno, llego… Te voy a decir la verdad: llegué en el 2015 como candidata.
Yo, en aquellas épocas, andaba ahí haciendo unos pininos buscando una candidatura. No, más bien, fui candidata y buscando la diputación federal. Me meto al fuego, me meto al cuarto de fuego que ellos tienen, y ahí fue cuando entendí todo.
O sea, con 10 minutos o 15 en que estuvimos adentro del cuarto de fuego, entendí la necesidad que tenían. Digo: te tienes que poner en las botas o en los zapatos de alguien para entender lo que vive un profesionista, el bombero, el taxista, el ejidatario y la persona en la que quieras tú entender.
RP: Entonces también traes la política en la sangre, como traes la asistencia social, si lo pudiéramos decidir.
TR: Es que todos los días hacemos política, hasta en la casa hace uno política. Yo creo que esa es la magia de la política.
A mí una persona me decía: “Es que, Tania, tú no naciste para hacer política, tú naciste para ser benefactora”.
La realidad es que yo creo que ahí es en donde viene la magia de realmente hacer política cuando te apasiona y sabes lo que tienes que hacer para dar resultados.
Ahí sería donde yo te diría que es como he disfrutado mucho hoy, estar participando.
Actualmente, este caminar me está dando la oportunidad de volver a escuchar, de volver a proponer y de volver a sentir lo que tenemos que hacer realmente para hacer que las cosas sean diferentes y sucedan de otra manera.
RP: En este caminar, los medios y un gran sector de la sociedad te ha colocado en la palestra; estás ahí encabezando las encuestas. ¿Qué sientes?
TR: Siento mucha alegría. Siento mucha alegría al voltear y decir: hemos hecho bien las cosas.
RP: Tienes una base que te heredaron tus papás de trabajo, de disciplina, de amor al trabajo, si pudiéramos decir. Te gusta ser altruista, pero no te quedas ahí. Vas hasta el momento a trabajar con ellos. Digamos que es como podemos definir a Tania Ruiz. ¿Qué más podemos hacer para definir a Tania Ruiz?
TR: Soy una mujer imparable. Alguien que no se rinde, que no se da por vencida.
Yo creo que de los golpes más duros que nos puede dar la vida, a veces creemos que uno ahí se va a quedar hundido. Yo he aprendido que con los golpes más duros que la vida me pueda dar, lo único que pasa es que no nos vamos a rendir y que vamos a seguir adelante.
Esa es la Tania que hoy está caminando nuevamente en el servicio público, disfrutando lo que estoy haciendo.


